Un frío récord ha barrido casi todas las partes del país este mes. Las bajas temperaturas traen nieve, hielo y emergencias invernales. La mayoría de la gente no guarda mucha comida en sus despensas, lo que provoca pánico en los supermercados cuando las advertencias meteorológicas llegan a las ondas. Peor aún, las tormentas de invierno pueden causar escasez de alimentos y condiciones peligrosas para aquellos que se ven obligados a salir de casa para comprar. Tener un liofilizador casero elimina las preocupaciones por las tormentas de invierno. Muchos de nuestros clientes liofilizan sobras y extras durante todo el año. Cuando llega el hielo y la nieve de enero y febrero, sus estantes ya están llenos de deliciosa comida para sobrellevar el mal tiempo.
Nunca es demasiado tarde para empezar a preparar tu propio suministro de alimentos de emergencia. Si tienes un liofilizador casero, tómate un tiempo para preparar y liofilizar de 7 a 14 días de comidas de emergencia. ¿Todavía no tienes un liofilizador casero? Pide el tuyo hoy y empieza a planificar tus comidas de emergencia mientras esperas la entrega. Aquí tienes algunos de nuestros consejos favoritos para crear un escondite de comidas de emergencia:
- Empieza con las sobras: al hacer un poco más de lo que necesitas, o al guardar lo que habrías desperdiciado, puedes crear rápidamente un suministro de alimentos de emergencia.
- Aprovecha las ofertas: busca en el supermercado ofertas de alimentos perecederos. La carne y las verduras que se han rebajado se pueden cocinar ese día y liofilizar para una vida útil de hasta 25 años.
- Haz un plan intencional: imagina que estás atrapado en casa durante una semana o dos. ¿Qué quieres comer? Las sopas abundantes y las cacerolas son las favoritas cuando se trata de comida reconfortante, y una gran cantidad rinde mucho. Tómate el tiempo para hacer tandas extra grandes de tus comidas reconfortantes de invierno favoritas, liofilízalas, guárdalas en recipientes herméticos y almacénalas en caso de emergencia.
- Guarda algo en el coche: si vives en zonas propensas a la nieve o el hielo, guarda algunos refrigerios liofilizados de alta energía en tu coche. No necesitas rehidratar los alimentos liofilizados para comerlos. Si alguna vez te encuentras atrapado en una emergencia por nieve en el exterior, no tendrás que preocuparte por pasar hambre.
- Haz suficiente para compartir: compartir alimentos liofilizados es una de las mejores partes de tener un liofilizador casero. Es genial poder ayudar a los vecinos cuando las cosas se ponen difíciles. Tu generosidad en una emergencia puede inspirar a otros a estar preparados la próxima vez.
Ya sea que tengas un liofilizador casero o que hayas estado pensando en comprar uno, nunca es demasiado tarde para empezar a preparar tu suministro de alimentos de emergencia. Almacenados correctamente, los alimentos liofilizados pueden durar hasta 25 años. El pequeño esfuerzo que inviertas hoy puede generar grandes dividendos en el futuro.



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